lunes, 14 de enero de 2013

Tips: Cómo hago la compra



Pues vaya tópico ¿no?
Como si no estuviese ya lo suficientemente manido el temita…

Pues sí, me gustaría hablar hoy de los trucos que he ido aprendiendo y que actualmente utilizo para ahorrar en la compra. Actualmente no es difícil hacer una búsqueda rápida en Google y que nos dirijan a muchos sitios donde nos dan trucos y consejos acerca del ahorro casero. Igual no os digo nada nuevo, pero me gustaría aportar mi granito de arena, por si acaso alguien llegase hasta aquí buscando ese tipo de información.

En primer lugar me gustaría decir que “ahorrar” no es sinónimo de “malcomer”, no necesitamos prescindir de grupos de alimentos si nos gusta comer de todo, tan sólo debemos cambiar la mentalidad y organizarnos un poco. Por tanto, el primer punto que me gustaría destacar es:

- Planificación.
Sí, otra vez.
Es imprescindible para mí planificar mis menús semanales. No sólo para tener claro qué vamos a comer cada día y poder preparar los alimentos, sino también para no recurrir a comprar de más o a hacer algo rápido para salir del paso. Con la planificación, como veis, mato bastantes pájaros de un tiro.
Cada domingo por la tarde me siento en casa con mi chico (aquí sólo somos dos) y decidimos almuerzos y cenas de la semana siguiente. Antes hemos revisado nuestra despensa, para intentar aprovechar todo lo que nos quede (bien abierto, bien envasado aún) y en base a esta revisión programamos nuestros menús. Al mismo tiempo revisamos los ingredientes que necesitaremos para cada comida y confeccionamos la lista de la compra.
Dentro de poco espero poder subir algún plan de comidas y la lista de la compra correspondiente al mismo, para que se vea de una forma más clara cómo lo hacemos.







- Comprar sólo lo necesario.
Enlazando con lo que comentaba más arriba, ya tenemos preparada la lista de la compra con la cantidad exacta de ingredientes o productos que necesitaremos. Si al seguir nuestro plan de comidas nos encontramos con que necesitaremos dos pepinos, un pimiento morrón y tres muslitos de pollo, sólo compraremos esta cantidad de producto, evitando gastar más de lo necesario.
Solemos comprar una vez cada semana o10 días, que nos permite aprovechar mejor nuestros alimentos y comprar sólo lo que necesitemos para ese tiempo sin que se nos estropee la fruta, por ejemplo. Antes tardábamos más en hacer la compra, pero se desperdiciaba más la comida, así que cambiamos de método; todo es cuestión de organizarse =)

- Comparar precios.
Buscan en diferentes supermercados es algo que me ha permitido ahorrarme algunos euros. Hay grupos de alimentos que están más baratos en Lidl (por ejemplo), mientras que Mercadona está mejor para otros. A veces Carrefour tiene ofertas, al igual que Dia, otras veces merece la pena coger el coche y acercarse a Alcampo… Todo depende de nuestra lista de la compra, porque tampoco es plan de hacerse un mega tour por la ciudad, ya que lo que nos ahorramos en la compra lo gastamos en gasolina o tiempo. Otra opción es mirar si tenemos cupones de descuento o los podemos imprimir vía web.

- Comprar marcas blancas.
Hay mucha gente que “confía en las marcas”, como dice el anuncio. No es mi caso, personalmente prefiero recurrir a marcas blancas siempre y cuando la calidad del producto me merezca la pena. Supongo que esto es subjetivo, dependiendo del presupuesto que tengamos para gastar al mes, pero se nota bastante la diferencia si en vez de comprar tomate frito de la marca “X” escogemos es de marca blanca, y yo no suelo notar la diferencia en la cocina. Cuando haces una compra medianamente grande compensa mucho.

- Comprar en el mercado del barrio.
Productos como carnes, pescados, fruta, verdura…, prefiero comprarlos en las tiendas del barrio o en el mercado. Además de que la calidad y el sabor son notablemente mejor, el precio es más reducido. Tenemos también más facilidad para comprar los productos sueltos; 3 naranjas, un filete de ternera, 300 gr de carne picada, etc. A veces en las grandes superficies los alimentos vienen ya envasados y no es posible comprar al peso.
Ahorramos también en envases de plástico o bandejas, sin duda alguna eso también hay que pagarlo, además de ser un desperdicio que pocas veces reutilizamos. ¡Y así se apoya al pequeño comercio!



Source: google.com via Diana on Pinterest<


- Cocinar para más de un día.
Si hago lentejas, hago para 6 raciones (3 días, en mi caso). Lo mismo si cocino pollo en salsa, masa para pizza, caldos, etc. En definitiva, cuando cocino y tengo suficientes ingredientes, suelo hacerlo para varios días. Esto me permite congelar raciones y tenerlas preparadas para cuando no tengo tiempo de cocinar, sin renunciar a comer de forma casera.
Sin embargo hay productos que no se conservan bien en el congelador, como el arroz o la patata. Para estos casos me salto el paso de “congelar”, cocino sólo para un día.

- Aprovechar los restos.
En casa no se tira nada. Es una norma no escrita. Si ha sobrado un poco de pollo, se desmenuza y se hacen croquetas o se pica para una sopa. Si ha sobrado arroz hervido, se le añaden a las lentejas. Si ha sobrado un poco de ensalada, se come al día siguiente y nos evitamos hacer el acompañamiento. Si la fruta se pone pachucha, se licua y hacemos zumos. Si un yogur está a punto de caducar, se come a media mañana o se utiliza para un bizcocho.
Es muy importante mirar bien la fecha de caducidad de los alimentos, para que no se nos pasen y podamos aprovecharlos antes. Si hay pollo fresco en el frigorífico y está a punto de caducar tenemos dos opciones: o lo cocinamos y lo comemos, o lo congelamos para usar inmediatamente después de descongelar.





- Llevar lista de la compra.
Al ir al supermercado una de las cosas más importantes es llevar anotado todo lo que necesitamos comprar. Si me da tiempo me gusta organizar mi lista de la compra por grupos de productos: limpieza, lácteos, conservas, etc., o por zonas de supermercado. Así me evito dar demasiadas vueltas por los pasillos y perder tiempo. Por otra parte, me ayuda a no comprar por impulso. Nada de lo que no venga en la lista de la compra se viene para casa, a excepción de si ha sido un olvido! (por ejemplo: al ver el suavizante recuerdo que está a punto de acabarse).

- Ir comido a la compra.
Ir sin hambre a hacer la compra evita, de nuevo, que compremos por impulso. Si estamos saciados es menos probable que al ver una bolsa de patatas fritas se nos antoje. O unos donuts. Por eso prefiero ir a la compra después de haber comido en casa. Mis horas favoritas para hacer la compra son: justo después de desayunar o de almorzar. Además hay menos gente en el supermercado, por lo que me entretengo y estreso menos. Si no puedo ir a esas horas suelo esperar a las 8 de la tarde, así que prefiero haber merendado antes de salir.


Para terminar me gustaría decir que haciéndolo así mi pareja y yo gastamos una media de 100-120 € al mes en la compra (comida, productos de limpieza, hogar, etc.). Hay meses que el gasto es menor, porque aprovechamos y vaciamos toda la despensa, aunque al mes siguiente este gasto aumente un poco porque tengamos que reponer. Si hacemos la cuenta nos da una media de aproximadamente 2 euros por persona y día. No es un gasto desorbitado, aunque podría ser aún menor si renunciáramos a algún grupo de productos.
Si tenemos en cuenta que prescindimos de productos precocinados, refrescos, dulces…, y que sólo solemos consumir productos frescos que cocinamos y congelamos nosotros en casa, creo que está bastante bien. Igual lo hacemos así porque tenemos mucho tiempo y poco dinero, pero he de reconocer que estoy bastante contenta con nuestra organización alimenticia actual.
No nos privamos de nada, intentamos comer cada vez más sano y aprendemos recetas nuevas.
Espero haber sido útil y volver por aquí con más asuntos relacionados con nuestra compra y sobre todo con... la comida!! =)

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario